El hombre o la mujer lobo es un monstruo en el que te conviertes cuando te abusas de ser normal.

Dentro de todos nosotros hay un monstruo que guarda todos los aspectos que nuestra normalidad ha reprimido violentamente.

Nos convertimos en él cuando nuestro inconsciente explota y nuestros sueños no son suficientes para albergar todas las posibilidades divinas que hemos estado reprimiendo.

Tu hombre lobo es un depósito de frustraciones que salen por la noche a desquitarse con las normas de la austeridad pasional.

Cada quien tiene su hombre o mujer lobo.

Gina se derpime en ciclos de tres meses.

Daniel explota en furia colérica de cuando en cuando.

Max se emborracha hasta la saciedad una vez por semana.

Donna se consume en drogas.

Denia es indiferente con sus padres.

Jonas mira televisión 3 horas por día.

Milton se sumerge en videojuegos violentos.

Allan le grita a sus hijos.

Cristof cazó 8 ballenas.

Donald violó una adolescente.

Mike acribilló a sus compañeros de colegio.

Iván se convirtió en bomba humana

El presidente oprimió el botón rojo.

Unidos en conjunto, nuestros monstruos internos han fabricado una sociedad lobo. Cada luna llena el mundo se estremece. Vidas se pierden. Muchedumbres se quedan sin hogar, niños sufren, el dolor es auto-provocado.

Hay formas sanas de sacar a tu hombre lobo. Como el ejercicio y el entretenimiento sano. Soluciones temporales para tu locura compartimental. Sedantes a tu potencial relegado. Camisa de fuerza a tu locura malversada.

Un gran paso para diferenciarte en este paisaje de convencionales, es descubrir quién es tu hombre lobo. Cómo lo manifiestas en tu vida, porqué lo manifiestas.

No lo dejes para la luna llena. Camina con él. Conversa con él. Sueña con él. Enfréntalo. Amalo. Odialo. Deja que te hiera con sus garras.

Convive con él por un rato.

Luego invítalo a tu vida normal.

No lo dejes para un pedazo de tu vida. Deja que su furia se reparta entre las 24 horas de tu día.

Explota en creatividad.

Reparte más besos.

Sonríe más alegremente.

Llora con cólera.

Canta.

Pinta un cuadro.

Escribe un libro.

Sal a caminar un rato.

Perdona y pide perdon.

No pienses actúa.

Sea lo que sea. Haz lo que debiste haber hecho hace años.

No sigas tu vida normal.

Saca tu bestia interna.

Cuando menos lo pienses serás un lobo imponente caminando en un paisaje de ovejas medias locas.

Ahora tu trabajo es inspirar ovejas para que descubran lo que hay bajo su suave piel.

Lobos anormales.

Unéte a nuestro grupo en Facebook Ser normal pasó de moda

Síguenos en Twitter
Suscríbete a este blog
El blog en 10 capítulos
Decarga el e-book Soy Normal ¿Y ahora qué?
Cargando